Para la década de los 90 casi todos los adolescentes y muchos otros más grandes, tenían en su dormitorio, un poster o foto tamaño gigante de alguno de sus ídolos, películas o series favoritas. Aunque para  muchos puede parecer extraño decorar la habitación con carteles de jensen ackles, Aston Martin DB9, Spitfires, BTS o BlackPink, los pósteres en las paredes siguen siendo una tendencia viva, aunque no con tanta  frecuencia como en sus inicios. ¿Por qué lo hacen?

Símbolos de Fandoms 

Los posters solían venderse en las tiendas de discos y centros comerciales, estaban por todas partes y eran la búsqueda de cientos de millones de adolescentes. Aunque la tendencia sigue decreciendo, los posters siguen diciendo presente, como un símbolo de fandom, capaz de expresar de forma clara, una pasión cultural.

Es conocido que los adolescentes tienen una necesidad natural, por estar rodeados de las cosas que les gustan. Por tal, desde 1920 los adolescentes empezaron a recortar las fotos de sus celebridades favoritas en las revistas. Con la llegada de los carteles o posters, la tarea de cortar fotos en revista se simplificó y mejoró. Pues los carteles, desde su aparición, han sido baratos, fáciles de reemplazar y a los adolescentes les encantaba, ya que con ellos llenaban todo un espacio de su pasión.

Así mismo, los carteles no solo eran una forma de expresar la pasión que sienten, también eran un elemento que daba vida a sus paredes de habitación. Capaces de reflejar su estilo y personalidad, pero, sobre todo, lo que les gustaba y querían.

Un negocio no tan rentable en la era digital 

Al examinar las tiendas de merchandising de los artistas y celebridades se puede notar que los carteles no son un elemento esencial de compra de los usuarios. Puede que se debe a que las celebridades se han ido reinventado y venden cosas más extravagantes, como su propia línea de ropa, diarios con sus frases favoritas, sudaderas con sus fotos, una taza de café con una foto Polaroid y cualquier otra cosa “creativa” que se les ocurra.

Pero puede que la creatividad no solo sea un factor, puesto que las compras de carteles por internet, requieren de un poco más de costos y gastos generales, ya que se tienen que enviar en un tubo protector. aunque sencillamente se puede deber a que, en los teléfonos los adolescentes pueden tener un cartel interactivo todo el día en sus redes sociales.

Nuevos hábitos de decoración 

En los últimos años, los jóvenes han ido cambiando sus hábitos de decoración de habitación, donde ya no abundan los carteles, sino, espacios donde puedan reflejar su personalidad y a su vez les genere paz y tranquilidad. Estos dos últimos elementos son esenciales, para la decoración de la habitación de la generación millennials, cuyas jóvenes prefieren decorar su habitación con paredes blancas, luces hermosas y espejos de cuerpo entero. Y sin rastro de la presencia de algún cartel de su ídolo favorito en su habitación.

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